Entradas

Mostrando las entradas de 2017

Pude Reconocerte

Cruzaste esa puerta Sin que pudiera yo verte Fue tan grande mi suerte Que mi corazón despertó El que dormía callado Entre nostalgias y risas Sin animarse a ir de prisa Solo soñaba con vos Pero llegaste Para abrazarte Y pude reconocerte Pude escuchar tu voz Pude desear tus labios Pude sentir amor Buscaste nuevos caminos Sin imaginar un instante El duende esperaba delante Para robar tu alma La que sufría de frío Enferma de incomprendida Que vivía tan confundida Solo deseaba escapar Pero llegaste Para enamorarte Y pude reconocerte Pude escuchar tu voz Pude besar tus labios Pude sentir tu olor Vimos lejos el futuro Sin salida nuestro laberinto Dejamos guiar al instinto Y reflejó la luna el lago Ella brilló fuerte y tanto Que iluminaba los días Aun cuando el sol no salía Templaba nuestro amor Pero llegaste Para quedarte Y pude reconocerte Pude escuchar tu voz Pude extrañar tus labios Pude sentir dolor Detuvimos el tiempo Fusionamos mil ...

Dos Meses

Dos meses de haber partido, de haber dejado en mí un espacio vacío imposible de llenar, un dolor  que apenas el recuerdo y los sueños mitigan. Dos meses sin tu sonrisa y tu apretón de manos, sin tus miradas llenas de luz y amorosas siempre. Que difícil se hace. Pero hay que seguir. Hay que darle p'lante como lo hiciste vos una y mil veces en las más difíciles. Hay que vivir el presente y mirar hacia el futuro, pero siempre me acompañará tu ejemplo y nunca olvidaré tu paso por ese mundo, hasta que un día yo también lo deje.

Bailar

Bailar es sentir la vida en el preciso instante que está pasando. Es callar tu mente y expresar con el cuerpo tu alma. Es armonizarte por dentro mientras dejas vibrar tu corazón. Es escuchar tu propia música y calmar tus propias fieras. Es liberar tu belleza interior y regalarla al mundo. Es conectarse con el otro mientras te reencuentras contigo mismo. Es expresar amor  y contagiarlo a  través  del movimiento. Es transmutar el tiempo a la eternidad y así ganarle una pequeña batalla a la muerte.

En un hilo

Tratando de aferrarme a ese hilo del que colgaba tu suerte. Día a día renovaba las esperanzas. Te veía y no aceptaba otra posibilidad que sacarte de allí. Era el mayor desafío y único de ese momento. Me levantaba enérgica con el objetivo fijo. Habían días de frustración y tristeza y días de ánimo ferviente.  Cada día era un día ganado cada informe un examen a rendir. La única ventaja que podiamos sacar era un poco de tiempo. Luchabas humildemente pasito a pasito ibas sorteando lentamente los obstáculos. Empezamos a construir contigo el futuro y por 20 días pudimos soñar juntos, pudimos tenerte, cuidarte y disfrutarte. Mientras tu mente y corazón querían vivir, tu cuerpo sufría ... ya no resistía más. Cansado y aquejado por esa enfermedad no aflojaba, tus brazos flacos ya sin musculatura hacían los ejercicios como podían, dolían tus años y tu mirada fija de aquel día me enseñó algo que aún no se expresar. La tregua duro muy poco, y la implacable muerte v...